Memoria de mis putas tristes FROM OUR EDITORS
En octubre del 2004 es el lanzamiento mundial de Memoria de mis putas tristes, la primera novela de Garcᄑa Mᄑrquez en los diez años que han pasado desde la publicación de Del amor y otros demonios. Postergando la segunda parte de su autobiografᄑa Vivir para contarla, Gabo ha escrito una novela de amor corta acerca de un anciano que para su cumpleaños número 90, le pide de regalo a la madama de un prostíbulo los favores de una joven virgen. Junto a esa muchacha de quien llega enamorarse, el hombre recuerda a otras prostitutas a las que amó.
FROM THE PUBLISHER
"El año de mis noventa años quise regalarme una noche de amor loco con una adolescente virgen."
Un viejo periodista decide festejar sus noventa aᄑos dᄑndose un regalo que le harᄑ sentir que todavᄑa estᄑ vivo: una jovencita. En el prostᄑbulo de un pintoresco pueblo, ve a la jovencita en cuestión de espaldas, completamente desnuda, y esa visión cambia su vida radicalmente. Ahora está a punto de morir, pero no por viejo, sino de amor.
Memoria de mis putas tristes cuenta la vida de un anciano solitario, un apasionado de la mᄑsica clᄑsica y lleno de manᄑas. Por él sabremos cómo en sus aventuras sexuales (que no fueron pocas) siempre dio a cambio algo de dinero, pero nunca imaginᄑ que así encontrarᄑa el verdadero amor.
La nueva novela de Gabriel Garcᄑa Mᄑrquez celebra las alegrᄑas del enamoramiento, las desventuras de la vejez y, sobre todo, eso que sucede cuando sexo y amor se juntan y le dan sentido a la existencia. Escrita con el estilo incomparable de Gabo.
WHAT PEOPLE ARE SAYING
ᄑLa novela del aᄑo? Quiᄑn sabe, si ni siquiera el ᄑltimo Harry Potter pudo con esa monstruosa bola de nieve editorial que es "El cᄑdigo Da Vinci". Pero el nuevo libro de Gabriel Garcᄑa Mᄑrquez serᄑ, cuanto menos, uno de esos tᄑtulos que se venderᄑn como pan caliente. No falta mucho: la primera semana de octubre tendrᄑ lugar el lanzamiento mundial para Espaᄑa y Latinoamᄑrica de una historia que ya tiene tᄑtulo: "Memoria de mis putas tristes".
---Ezequiel Martínez, Clarín